domingo, 14 de abril de 2013

Tokio Blues de Haruki Murakami A01330591

 Tokio Blues, de Haruki Murakami fue publicada por la editorial Tusquets Editores México en el año 2005. Con 384 páginas  que la conforman, la novela fue ovacionada entre la juventud japonesa, convirtiendo a Murakami en un ídolo y best seller dentro de su país y obteniendo un gran reconocimiento internacionalmente.
La obra de Murakami es una historia de nostalgia y pérdida en la que Toru Watanabe, protagonista, narra las experiencias durante su residencia en Tokio como universitario, después de haber perdido a su único amigo. A lo largo de la historia se puede apreciar el amor que Watanabe desarrolla de forma muy distinta con dos chicas: Naoko y Midori. El protagonista se enamora de ambas de una manera muy especial, sin embargo, la primera sufre de una débil salud mental después de la muerte de su novio y la segunda es una chica con una personalidad demasiado peculiar. Toru experimenta a lo largo de la historia muchas situaciones cambiantes y deprimentes que conllevan a un final decisivo, que a pesar de no ser lo esperado, logra un equilibrio consigo mismo a través de esta historia que conlleva un proceso de madurez tanto para Watanabe como para la mayoría de los personas dentro de la historia.
El libro retrata le realidad humana de una forma muy especial, pues ésta, lejana de ser siempre algo maravilloso, muchas veces cae en la rutina y la soledad, tal y como se plantea en el libro. Murakami tiene una gran facilidad para retratar las emociones que experimentan cada uno de los personajes, mismos que están creados con unas personalidades muy peculiares y con los cuales, al menos en mi caso, logré sentirme identificada con aquellos mismos duelos que todos hemos experimentado alguna vez en nuestra vida tras la pérdida de alguien significativo. “Tokio Blues” te lleva más allá de la visión superficial de la muerte, la soledad, el amor y el sexo; te acerca a cada una de las emociones, que además de ser experimentadas por los personajes a su manera, uno como humano y lector las conoce a la perfección, llevando al libro a convertirse en una herramienta de memoria con la que logras experimentar una vez más aquellas sensaciones que pudieras haber olvidado.
La novela es un vivo retrato de la vida como adolescente, que puede llegar a tornarse gris y solitaria en casos de desesperación; esto culmina en el suicidio para la mayoría de los personajes dentro de la historia, circunstancia muy común de decesos en Japón y sobre todo en personas jóvenes. Sin embargo, algo realmente agradable del libro son las situaciones que le dan luz a la historia, como la radiante personalidad de Midori, el cariño y cuidado de Naoko, la música de Reiko y los pequeños placeres de cada uno de los personajes, como andar por el bosque o releer una y otra vez infinidad de buenos libros. Watanabe se convirtió en mi personaje favorito dentro de la historia, pues a pesar de ser alguien que sufre la pérdida de su mejor amigo y el desamor de Naoko, es alguien fuerte y vulnerable a la vez, al igual que todos nosotros. Murakami retrata la situación en que nos encontramos muchas veces y que preferimos afrontar de manera solitaria, dándole sentido  nuestra vida con aquellas pequeñas cosas que nos llenan, pero nunca perdiendo la esperanza de salir adelante, tal como Watanabe.
Con esto puedo concluir que Murakami nos da una herramienta muy valiosa: un libro honesto, realista y lleno de emociones que a mi parecer, habría de ser leído en aquellas ocasiones en que caemos en la rutina, nos sentimos perdidos y olvidamos las cosas realmente importantes en la vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario